El Gobierno ofrece ayuda tecnológica a Rabat para luchar contra la inmigración

Marruecos envía al número dos de la embajada a recibir la queja de Exteriores

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AGENCIAS-MADRID/CUENCA
El secretario general de Política Exterior, Javier Garrigues, que mantuvo ayer una reunión con el encargado de Negocios de Marruecos en España, Abdelkader Moshli, calificó de «bilateral», y le ofreció la ayuda del Gobierno español para paliar la falta de medios del marroquí. Sin embargo, desde el PSOE e IU se pide al Ejecutivo de José María Aznar que asuma sus responsabilidades y se exige que Josep Piqué se reúna con su homólogo marroquí «si de verdad busca entendimiento».

El diplomático español transmitió a su interlocutor marroquí que la situación actual, que provoca la llegada masiva de inmigrantes a las costas españolas ante la pasividad de Rabat, resulta «inaceptable» para el Gobierno español. Los acontecimientos del pasado fin de semana, durante el cual se interceptaron 567 inmigrantes ilegales, han supuesto «la gota que ha colmado el vaso» y que existen «instrumentos de colaboración» entre ambos países en materia de inmigración que «no se están activando». «A partir de este momento Marruecos tiene que colaborar estrechamente porque el problema no es un problema unilateral de España sino bilateral. Marruecos está poniendo los traficantes de inmigrantes, los muertos y España es quien lo recibe», agregaron fuentes de la Oficina de Información Diplomática.

Moshli, que abandonó la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores sin hacer declaraciones, después de haber acudido a la cita 25 minutos tarde, aproximadamente el mismo espacio de tiempo que duró la reunión, «tomó nota» de lo expresado por Garrigues. Moshli acudió al requerimiento de la diplomacia española en lugar del embajador marroquí, Abdeslam Baraka, quien se encuentra de vacaciones. Durante la reunión, el Gobierno español ofreció al marroquí ayuda en materia de tecnología policial. Se trata de subsanar la carencia de medios que viene esgrimiendo Rabat como excusa para no atajar el problema de la inmigración ilegal que sufre España y que tiene su origen en Marruecos.

Esta oferta se produce al hilo de las declaraciones que el ministro Josep Piqué realizó ayer en las que expresó que «hay muchos ámbitos de colaboración para ayudar en este momento al esfuerzo de las autoridades marroquíes en la lucha contra la inmigración, en concreto para luchar contra las mafias con seres humanos». Por otro lado, más de la mitad del centenar de inmigrantes magrebíes que permanecían concentrados desde el pasado día 10 ante la subdelegación del Gobierno de Cuenca abandonó ayer el lugar al comprobar que no consiguen regularizar su situación en España.

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