En el país asiático se ha abierto un debate sobre el origen de la enorme roca. | Pixabay

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Un ciudadano chino ha regalado un supuesto meteorito de 33 toneladas para pedir la mano de su novia en la ciudad noroccidental china de Urumqi, según cuenta la prensa local.

Liu Fei, el enamorado, organizó la pedida de mano en plena calle, donde la sorprendida novia, Wang Fangfang, no sólo recibió el consabido anillo de compromiso, sino también un corazón confeccionado con pétalos de rosa y una enorme piedra de 33.000 kilos envuelta en papel de regalo rojo.

La inusual declaración, celebrada el martes, fue seguida con interés por los muchos viandantes que pasaban por la zona, expectantes por ver la respuesta de la chica, quien dijo , según mostraron las fotos publicadas por la agencia oficial China News.

El diario South China Morning Post explica que el hombre gastó en la presunta roca espacial un millón de yuanes (144.000 dólares) que había ahorrado para la compra de un piso.

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Liu y Wang, que salen juntos desde hace cuatro años, habían visto por primera vez el supuesto meteorito en un reciente viaje a la ciudad uigur de Kashgar (extremo oeste de China), donde un vendedor les aseguró que era extraterrestre.

Wang mostró interés por la roca, pero no se enteró de que su novio la había adquirido hasta el momento en el que le pidió casarse con ella, relata el diario hongkonés.

Los internautas chinos han expresado su escepticismo por el supuesto origen espacial de la gran piedra e incluso dudan de si todo es una pedida de mano real o un acto publicitario, aunque lo cierto es que este tipo de actos de amor excéntrico han sido muy frecuentes en China en los últimos tiempos.

Sólo en el año pasado, hubo propuestas de matrimonio de novios chinos en las que intentaron impresionar a sus parejas con 999 pomelos formando un corazón, tirándose en paracaídas o creando un retrato de la novia con 840 cubos de Rubik, grandes esfuerzos que en la mayoría de las ocasiones acabaron con la negativa de la chica a casarse.

También el pasado año, un atleta chino, el saltador de trampolín Qin Kai, pidió matrimonio a su compañera de equipo He Zi cuando ésta acababa de recibir una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río 2016, en plena ceremonia de entrega de los galardones, si bien en este caso ella aceptó desposarse.