Jorge Ricardo Pávez permanece ingresado en Son Dureta y sufre lesiones irreversibles en la columna. Foto: EMILIO LÓPEZ VERDÚ

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«Vine a Mallorca para poder trabajar y tener una vida mejor y ahora me encuentro parapléjico». Jorge Ricardo Pávez Urzúa está hundido. Tiene mujer y dos hijos, la más pequeña de siete meses, y no sabe cómo los va a sacar adelante. Su vida cambió de un plumazo el lunes, cuando un conductor «picado» se le echó encima en la autopista de s'Arenal y provocó que su camión hormigonera volcara.

El inmigrante chileno llegó a la isla en el 2001. Luego lo hizo su esposa y su hija. La benjamín de la familia nació la primavera pasada. El camionero, de 33 años, trabajaba para un empresario autónomo y el lunes cubría una baja de un chófer en Cémex, la empresa cementera. «Cargué nueve metros cúbicos de hormigón en el polígono de Son Castelló y debía llevarlos a un hotel próximo a Cala Pí. Cogí la vía de cintura y cuando pasaba bajo el puente de la rotonda de Can Blau me di cuenta que tenía detrás del camión a un Renault Megane que me daba luces», contó ayer a Ultima Hora desde su habitación de Son Dureta. El coche, modelo antiguo y de color azul oscuro o verde, circulaba de forma agresiva y quería adelantar a la hormigonera. «Yo no podía pasar al carril lento porque había otros coches y cuando entré en la curva para enfilar la autopista pude por fin cambiar. De repente el coche me pasó a toda velocidad, se me puso delante y me frenó», añadió.

Jorge Ricardo dio un volantazo a la izquierda, perdió el control y se estrelló contra el murete de hormigón que separa los dos carriles de la autopista. No llevaba puesto el cinturón de seguridad -que no es obligatorio para camioneros- y cuando volcó fue sacudido violentamente en el interior de la cabina. Su columna vertebral fue la que se llevó la peor parte: «Me rompí dos vértebras y los médicos me han dicho que no volveré a caminar. Me he quedado parapléjico». Además, el inmigrante chileno sufre una fisura en un pulmón. Su estado anímico, lógicamente, tampoco es boyante. El subsector de Tráfico de la Guardia Civil, mientras tanto, sigue con la investigación para aclarar las circunstancias del accidente e identificar al otro conductor. La víctima no recuerda muchos datos pero en las inmediaciones del accidente hay una cámara fija que podría haber recogido parte de la secuencia. «Hago un llamamiento para que las personas que puedan tener información de ese coche llamen a la Guardia Civil», imploró el joven.