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Miguel Quetglas Florit, un vecino de Santa Maria del Camí de unos 60 años de edad, fue atacado ayer por la mañana por un avestruz en una finca de Marratxí, a la que había entrado para buscar caracoles. Al cierre de esta edición el hombre permanecía ingresado en Son Llàtzer con pronóstico reservado.

La víctima reside en una finca próxima a Son Sureda, en la carretera de Bunyola a Santa Maria, y ayer por la mañana salió a primera hora, para coger caracoles. Tiene problemas de salud y recientemente había sido ingresado. Miguel entró en Son Sureda sin percatarse de que había una pareja de avestruces en las proximidades y de repente el macho se acercó a él y lo atacó, primero empujándolo con el pecho y luego propinándole patadas. El hijo del herido, extrañado porque éste no volvía a casa, comenzó su búsqueda y al mediodía lo encontró lesionado en aquella finca privada.

Una ambulancia del 061 acudió rápidamente en su auxilio, al igual que la Policía Local de Santa Maria, la Policía Local de Marratxí, el Seprona de la Guardia Civil y dos técnicos de Natura Park y una veterinaria. El hombre yacía en el suelo, con una herida abierta en el muslo y contusiones en otras partes del suelo. Su estado era delicado y mientras los sanitarios se ocupaban de él el ejemplar macho que lo había atacado se enfureció de nuevo y se abalanzó sobre el vehículo de la Benemérita.

El centro de emergencias del 112 coordinó todo el operativo de emergencia e informó que en el ataque habían participado los dos animales, extremo que luego corrigió tanto la policía como la Guardia Civil, matizando que sólo el ejemplar macho era el que se había abalanzado sobre Miguel Quetglas. La víctima fue trasladada hasta el hospital de Son Llàtzer, donde le cerraron la herida abierta y le sometieron a distintas pruebas para conocer el alcance real de las lesiones. Los dos avestruces de la finca no quedaron en cuarentena porque no salieron en ningún momento de aquella propiedad. De hecho, fue el herido quién entró en ese terreno.