Pau Rigo junto a su abogado Jaime Campaner. | Alejandro Sepúlveda

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La sentencia del crimen de Porreres finalmente absuelve a Pau Rigo de homicidio. La magistrada encargada de resolver toma esta decisión ante las dudas que genera el veredicto del jurado y la mayoría insuficiente para optar por condenarle, como reclamaba la Fiscalía. Así, el hombre de 83 años que disparó y mató a uno de los dos hermanos que asaltó su vivienda para robarle, queda a la espera de posibles recursos ante el TSJIB y el Tribunal Supremo ante la inconsistencia de lo que ocurrió en el juicio y las enormes dudas procesales sobre el resultado.

Los que quedan condenados sin esa sombra de duda son los tres acusados por el robo en la vivienda en febrero de 2018. La sentencia impone una condena de cuatro años y ocho meses a José Antonio Sánchez Lara y de cuatro años y seis meses a Marcos Rotger Vidal, los dos cerebros del robo y de tres años a Fredy Escobar, el hermano del hombre fallecido, Mauricio Escobar. A este tercer acusado también le impone una pena de dos años de prisión por un delito de lesiones cuya víctima es precisamente Rigo.

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La magistrada recuerda que los miembros del jurado descartaron tras el juicio de forma claro que la respuesta de Rigo al asalto fuera un homicidio intencionado sin ninguna circunstancia modificativa de la responsabilidad. También descartaron de forma clara que actuara por legítima defensa empleando medios desproporcionados o que tuviera anuladas de manera absoluta sus facultades mentales. La opción que declararon probada por cinco votos frente a cuatro es tenía estas facultades afectadas, lo que hubiera implicado una condena en la línea de lo que solicitaba Fiscalía, de cuatro años de prisión. Sin embargo, la magistrada descarta esta opción por esa mayoría insuficiente.

«A juicio de la que suscribe, los jurados gravitaban en dos direcciones, hacia una absolución o hacia una condena atenuada. Ante la duda de lo que realmente quisieron revelar debe estarse a un pronunciamiento absolutorio al no haberse alcanzado las mayorías adecuadas. Todas estas dudas, no despejadas, me llevan a la aplicación del principio in dubio pro reo a favor de Pau rigo y la absolución», señala la resolución. La sentencia llega después de que el TSJIB rechazara la primera opción planteada por la magistrada ante el escenario que generan los errores del objeto de veredicto y la votación del jurado. Esa alternativa suponía repetir el juicio al no poder pronunciarse la magistrada sobre la intención del jurado y decretar una nulidad de todo lo que se había hecho, tal y como propugnaba la acusación pública. Sin embargo, el TSJIB consideró necesario un pronunciamiento de la magistrada y aceptó el recurso interpuesto por el abogado defensor de Rigo, Jaime Campaner. A partir de este momento empezarán a funcionar los cauces de recurso ordinario sobre esta resolución: primero ante el mismo Tribunal Superior y más tarde ante el Supremo.

La sentencia, en sus hechos probados, señala que Sánchez Lara, Rotger y los hermanos Escobar se pusieron de acuerdo para robar a Rigo y a su mujer porque sabían que podía tener dinero por su actividad económica con máquinas tragaperras. Aparcaron en un camino cercano a la entrada posterior de la vivienda y los dos hermanos esperaron al jubilado. Cuando salió de la casa le agarraron y le taparon la boca con la mano, le metieron en el interior. Ambos llevaban una pata de cabra e iban cubiertos con un pasamontañas. Freddy se fue con Rigo al sótano y, de la caja fuerte sacaron 15.000 euros. Mientras, su hermano vigilaba a la mujer en el piso superior. Tras cargar ese dinero, los hermanos comenzaron a gritar y empujar a Rigo para exigirle más dinero. En ese momento fue cuando, asustado por las amenazas y un robo anterior en la vivienda, cogió una escopeta que ya tenía cargada y disparó al fallecido a una distancia de metro y medio. Después, Freddy atacó y golpeó en varias ocasiones al anciano y huyeron. Mauricio, de 25 años, falleció por el disparo.