Sergio de Celis posa con Phrygle, la mascota de los Juegos Olímpicos. | F.F.

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Alcanzado el objetivo y habiendo emitido buenas sensaciones en la recta final del ciclo, el relevo 4x100 metros libre español supondrá el debut de la natación balear en los Juegos de París 2024. Será en el complejo de La Defensa y en la jornada inaugural (11.00 horas) de las competiciones. Ahí estará el mejor especialista nacional de 100 libre y plusmarquista español, un Sergio de Celis (Palma, 2000) que, acompañado por César Castro, Luis Domínguez y Mario Mollá intentará asaltar la final y apoderarse de un diploma con el que abrir de manera ilusionante su triple concurso en los que son sus primeros Juegos, sumándose el nadador formado en el Palma a la lista de baleares en este deporte. Será el duodécimo desde que Enrique Granados la abriera hace 72 años en Helsinki 52.

El octavo puesto y la final en el Mundial de Doha es una de las cartas de presentación de un relevo 4x100 libre que a nivel europeo he estado cerca de las medallas y plantea dar batalla a las grandes potencias, sabedores de que la final es el premio. Desde ese punto, todo es posible. Además, para De Celis será una buena oportunidad parra intentar mejorar su propio récord de España en su posta de 100 libre (48.34), toda vez que el martes 30 se lanzará a por las semifinales y la plusmarca en las series de la prueba individual, para cerrar su concurso en sus primeros Juegos Olímpicos el sábado, de nuevo con un relevo, pero en esta ocasión con el 4x100 estilos, en el que la espalda correrá a cargo del campeón mundial y también mallorquín, Hugo González de Oliveira.

«La ilusión es estar en la final. Sabemos que aquí están todos y a un nivel muy top, pero hay que creer en este equipo y en los resultados que ha ido consiguiendo», aseguraba De Celis, actual nadador del Sabadell, quien tiene claro que «se puede pelear por la final, pero habrá que dar el 101%». En los días previos, el ambiente de la Villa y todo lo que rodea a los Juegos «me ha alucinado, es totalmente diferente al resto. Una experiencia, pero también sabiendo a qué hemos venido: a competir», espetaba desde la zona internacional de la residencia de los deportistas, donde Sergio vive y disfruta de unas vivencias que quedarán para siempre en su memoria.