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Visitar estos días el estudio del artista Horacio Sapere, en ses Salines, resulta toda una sorpresa. La gran nave en medio del campo, en su día granja de aves, alberga una amplia colección de esculturas que sorprenden al espectador por lo inusuales. Parecen sillas de las que años atrás se utilizaban en las cocinas, combinación de metal y fórmica.

Y aunque, en su forma, estos objetos-escultura se inspiran en dichos utensilios domésticos, están hechos en hierro, soportes que han servido al creador para construir hasta 100 poemas visuales, todo un alarde conceptual basado en la memoria y un minucioso trabajo plástico que espoleará al espectador, a quien resultará difícil mantenerse indiferente ante su contemplación. Sapere denomina «Poet room» a este trabajo que expondrá a finales del próximo octubre en el Museo Extremeño Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC), comisariado por el teórico del arte Michel Hubert.

El recorrido que iniciará «Poet' Room» en Badajoz continuará después en Lisboa, en la Fundación Pessoa; en Viena, en la Biblioteca Nacional, y en un centro de Berlín aún por determinar.

«El espíritu de 'Poet's Room' se mueve en la línea de la poesía visual y tiene su raíz en un vídeo que realicé en 1985 como homenaje a Jean Cocteau; es un trabajo de manipulación y acercamiento de la poesía e imagen», dice Sapere, quien ha recurrido «a la memoria de la poesía, ausencias y presencias en un formato escultórico».