El candidato del PP, Pablo Casado. | Eduardo Parra - Europa Press

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El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, ha asegurado este lunes que el jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, plantea «recetas suicidas» ante la desaceleración económica que vive España y ha avanzado que si gana las elecciones generales devolverá unos 16.000 millones de euros a la ciudadanía a través de su «revolución fiscal».

Además, ha recalcado que Sánchez ha «fracasado» a la hora de afrontar «una crisis económica en ciernes y una crisis territorial y política en Cataluña de máxima gravedad».

Ante la intención del Gobierno socialista de pactar los Presupuestos Generales del Estado con Podemos, Casado ha señalado que Sánchez está poniendo encima de la mesa «recetas ruinosas». De hecho, ha precisado que la carga impositiva que preveían los que pactó a principios de año con la formación morada suponían un aumento de 7.000 millones en la carga fiscal.

Además, el líder del PP ha indicado que las 370 medidas que presentó el PSOE suponían 30.000 millones más de gasto público, que no ha incluido en la memoria económica que ha enviado a Bruselas pero sí está contando en la campaña electoral. «Sería un infierno fiscal», ha exclamado Casado.

Tras asegurar que las cifras «no están siendo buenas», ha subrayado que hay «cierto negacionismo» por parte del Gobierno de Sánchez, que además apuesta por medidas que lastrarían la competitividad de España y «haría aún más irresoluble la posibilidad de evitar una crisis económica en ciernes».

El presidente de los populares ha acusado a Sánchez de buscar «repartir las cargas» entre la clase trabajadora y las clases medias cuando llegue la crisis como ya hizo en su día el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

A su entender, el jefe del Ejecutivo ya «reconoce» una crisis que antes «negaba» y que es «incapaz» de evitarla. «No nos resignamos. Consideramos que la crisis se puede evitar», ha proclamado, para añadir que el PP concurre a las elecciones con un equipo que tiene «experiencia de gestión».

A renglón seguido, ha expuesto los cinco bloques que plantea en su programa electoral para afrontar la situación económica de España y mejorar la competitividad. En primer lugar se ha referido a la «revolución fiscal"que permitiría «devolver 16.000 millones a la economía productiva».

Ese dinero se «compensaría», ha proseguido, a través de una reforma bucrocrática y administrativa, eficiencia en el gasto, y armonización de competencias y de la unidad de mercado a través del artículo 150.3 de la Constitución.

El cabeza de lista del PP ha explicado que la inyección de los 16.000 millones «tendría retorno con más creación de empleo y nueva recaudación», ya que, según ha dicho, aflorarían bases imponibles y economía sumergida.

«Esta reforma fiscal tendría una simplificación de tramos y de deducciones. Hay que tener un sistema tributario simple pero eficaz, que permita ampliar las bases imponibles», ha apostillado, para reiterar que subir los impuestos ahora «crearía mayor desaceleración».

Asimismo, Casado ha detallado que el PP quiere dar «otra vuelta» a la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA), que con el Gobierno de Mariano Rajoy ya suprimió 3.000 organismos; impulsar la digitalización en la administración e introducir nuevas tecnologías como el 'Blockchain porque eso permitiría que «haya más agilidad en los procesos de emprendimiento».

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En tercer lugar, Casado ha apostado por la «flexibilidad laboral» y ha afeado a «la izquierda» que lleve siete años diciendo que quiere derogar la reforma laboral que aprobó el PP. Según ha agregado, el PSOE hasta ahora solo ha entrado en la jubilación forzosa, en la regulación de la jornada o en la posible regulación de la subcontratación.

Además, ha destacado el hecho de que Sánchez fuera de España admita que le gusta la reforma laboral y aquí diga que la quiere cambiar. Dentro de este bloque, también ha apostado por impulsar mejoras en la ley de Segunda Oportunidad y en la Ley de Emprendedores con las startups, así como apostar por una «nueva regulación de la Ley Beckham».

En materia de formación, ha defendido introducir nuevas materias relativas a las tecnologías, hablar en público o el emprendimiento, y apostar por el bilingüísmo en inglés. También ha pedido una evaluación de conocimientos públicos a nivel estatal y mejorar la conciliación con medidas como que la educación de 0 a 3 años «acabe siendo paulatinamente gratuita».

Para potenciar la economía española, Casado ha asegurado que hay que apostar por el sector industrial y avanzar en las interconexiones pirenaicas, haciendo además políticas que «abaraten la factura no solo en el hogar sino también en la industria». En materia de turismo, ha lamentado las cifras de «desaceleración» en este sector.

Al ser preguntado cómo puede afrontar la sostenbilidad de las pensiones públicas, ha recordado lo que ya hicieron en 1996 al llegar al Gobierno y ha añadido que la indexación al IPC tiene que ser uno de los factores para calcular la revalorización «pero no el único». Además, ha subrayado que uno de los pilares básicos pasa por crear empleo.

Casado ha afirmado que Sánchez está «sobrepasado por las circunstancias» y «ha fracasado» al afrontar las «dos crisis más importantes» que hay en España: «una crisis económica en ciernes y una crisis territorial y política en Cataluña de máxima gravedad».

Por eso, ha aseverado que «hace falta un Gobierno de verdad» que sepa «resolver» estas situaciones y devolver a los españoles la «prosperidad, la concordia y la continuidad histórica de una de las mejores naciones del mundo».

Tras las encuestas que recogen la subida del PP ante las generales del 10 de noviembre, Casado ha declarado que él «siempre» ha dicho que es «posible gobernar». «Vamos por el buen camino», ha proclamado, para añadir que aunque es «prudente», eso no está reñido con decir que su partido tiene opciones de ganar.

«Si sacamos un escaños más que el PSOE desbloquearemos la situación política de inmediato», ha resaltado, para advertir de que Sánchez tuvo varias opciones para pactar en vez de convocar de nuevo comicios.

«Con un escaño más habrá gobierno de inmediato con quién haga falta», ha manifestado, para rechazar de plano que el PP pueda abstenerse para facilitar la investidura de Sánchez. Además, ha señalado que el PP es el único partido que no ha apostado por esa abstención en ningún momento porque eso significaría dejar a España sin alternativa.

Finalmente, y después de que no haya prosperado la coalición 'España Suma' con Ciudadanos, Casado ha apelado a que los votantes de centro-derecha apuesten por el Partido Popular en los comicios del 10 de noviembre con el fin de desbloquear la situación que vive España.

«Quién no quiera que gobierne Sánchez creo que ya tiene claro que solo puede votar al PP, es la única opción, la opción creíble para hacer lo que hay que hacer en España», ha concluido.

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