Soldados franceses de Naciones Unidas, en el puerto de Beirut.

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EFE-BEIRUT
El Gobierno libanés mostró ayer su satisfacción por el compromiso de la Unión Europea (UE) de enviar al Líbano entre 5.600 y 6.900 soldados, y destacó que esta decisión «ha relanzado la confianza y la esperanza» de los ciudadanos.

«Todo el pueblo y el Gobierno libanés agradece profundamente la decisión de las autoridades españolas, que es muy importante para nosotros. No es la primera, ni será la última», afirmó Aridi, tras agradecer también a Francia su «generosa participación» junto al Ejército libanés «para salvaguardar la seguridad y la paz».

En una entrevista con Efe, el ministro de Información y portavoz del Ejecutivo, Gazi Aridi, agradeció especialmente a los gobiernos francés y español su papel en la solución de la crisis y su «importante» contribución a la fuerza multinacional.

El ministro reconoció que en los últimos días había cundido «la decepción» entre los libaneses tras los problemas que se encontró la ONU para conformar su misión reforzada en el Líbano, pero subrayó que el compromiso adoptado el viernes en Bruselas «ha renovado la confianza».

Recalcó que por la parte libanesa «no habrá peligro» para los soldados que se desplieguen en el sur del país, y recordó que esa actuación fue «respaldada por unanimidad» por el Gobierno de Beirut, en el que participan dos ministros del grupo chií Hizbulá.

El Ejecutivo libanés espera que la importante presencia de tropas europeas en el sur sirva para poner fin al bloqueo marítimo y aéreo israelí.

Aridi anunció que han solicitado al secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien el próximo lunes llegará a Beirut, «que haga el máximo esfuerzo posible para que se levante el embargo israelí, que es apoyado por Estados Unidos, por atentar contra la resolución 1701» del Consejo de Seguridad.

«No es aceptable la posición estadounidense en este sentido», aseveró, y recalcó que su Gobierno «no tiene intención» de pedir a la ONU que despliegue sus tropas en la frontera entre el Líbano y Siria.

«Que se llegue a esa medida por la presión de Israel es responsabilidad de la comunidad internacional», dijo el ministro, para quien Annan «fue muy claro ayer (por el viernes) al decir que la responsabilidad en la frontera con Siria es de los libaneses».

El Gobierno de Damasco ha amenazado con cerrar su frontera con el Líbano si los soldados de la ONU se despliegan en la misma, con lo que el país de los cedros quedaría totalmente incomunicado pues sólo tiene fronteras terrestres con Israel y con Siria.