El persona de Urgencias se ha concentrado esta mañana para protestar por el colapso de enfermos. | Teresa Ayuga

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Medio centenar de médicos, enfermeros y celadores del Area de Urgencias del Hospital Son Espases se ha concentrado entre las 08.45 y las 09.00 horas ante este centro para denunciar el «colapso» de enfermos en los últimos días, cuando, según denunció este martes el sindicato de Enfermería Satse, muchos pacientes se encontraban tumbados en camillas en los pasillos ante la falta de camas.

En declaraciones, el presidente del Sindicato Médico, Isidro Torres, ha considerado un «alivio» la decisión del Ib-Salut de abrir este martes una unidad de hospitalización que hasta entonces estaba cerrada y que cuenta con 25 camas y que se ampliará progresivamente hasta 36 para atender la fuerte demanda.

Precisamente, fuentes del Ib-Salut han informado de que ya se han ocupado las 25 camas con pacientes de medicina interna, así como con personas mayores y pacientes con enfermedades respiratorias. En este sentido, han remarcado que durante esta mañana, había una situación de «normalidad» en las Urgencias de Son Espases, donde no había ningún paciente esperando en una camilla en los pasillos que requiriese una hospitalización.

Además, han apuntado que el Ib-Salut aún continúa buscando a un sustituto para ocupar el puesto de jefe del Servicio de Urgencias del Hospital Son Espases, después de que Juan Vidal presentara este lunes su dimisión y fuera aceptada por el gerente del centro hospitalario.

Normalidad

Por su parte, Torres ha confirmado que se ha «normalizado» la situación en Son Espases, si bien ha pedido que las 25 camas que se han habilitado permanezcan disponibles durante toda la época invernal, teniendo en cuenta «la fata de posibilidad de drenaje de los pacientes a las plantas y la no remisión de los enfermos a clínicas privadas».

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Así, ha dicho que esta situación ha generado un «colapso tremendo» y, por tanto, una «tensión, estrés y agotamiento» del personal facultativo del servicio de guardia en Urgencias al no poder atender con la «suficiente calidad» a todos los pacientes que van llegando, lo que genera «demoras de hasta seis o siete horas».

«Tenemos verdadero miedo a que pueda surgir un conflicto con los enfermos que esperan muchas horas y que no se les pueda atender correctamente», ha aseverado Torres, quien ha recalcado que si no se hubiesen abierto las 25 camas, el «colapso hubiera sido apoteósico».

"Un respiro"

No obstante, pese a que ha dicho que esta medida da un «cierto respiro», ha estimado que la administración debería haber reaccionado con «más agilidad de lo que lo ha hecho», dado que, a su juicio, debería haber previsto que en estas situaciones climáticas, aumenta el número de pacientes en Urgencias, sobre todo, personas mayores con problemas respiratorios.

Para el presidente del Sindicato Médico, esta misma semana ya tendrían que haber estado preparadas más camas tanto en Son Espases, como en el resto de hospitales donde hay plantas cerradas, al tiempo que, en su opinión, se tendría que haber contratado a más personal.

Además, ha defendido que se debería habilitar el antiguo Hospital de Son Dureta para acoger a los enfermos crónicos que no precisen una atención urgente, de forma que «habría que tomar conciencia de los medios que disponemos para ver si fuera posible darles una salida», teniendo en cuenta que «no se derivan pacientes a las clínicas privadas, debido a los recortes, lo que lo notan de manera tremenda los hospitales públicos».