Cuatro instituciones religiosas eran los mayores inversores de Gescartera

El escándalo de la agencia de Bolsa provoca un cruce de acusaciones entre PP y PSOE

| Madrid |

Valorar:
Nunca vista

Cuatro instituciones religiosas, entre ellas una fundación y tres congregaciones religiosas, eran los cuatro mayores inversores en Bolsa declarados por la agencia de valores Gescartera, donde tenían invertido en total 870 millones de pesetas. Así consta en una lista que remitió la propia entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) poco antes de ser intervenida. En este listado aparecen las Agustinas Misioneras Provincia de San Agustín como el primer inversor bursátil de la agencia de valores, donde habían destinado más de 506 millones de pesetas.

Esta congregación, de la que forman parte más de 700 religiosas, cuenta en España con seis colegios concertados y más de diez en el extranjero, la mayoría en Latinoamérica. Con una cuantía mucho menor, aparece también en los listados la Fundación Emilio Àlvarez Gallego Obra Social, que invirtió en acciones más de 130 millones de pesetas.

Esta institución, asociada como otros 233 colegios religiosos de Castilla y León a la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE), se dedica a la obra social en Valladolid, donde dispone de una residencia escolar y ofrece educación especial. A la congregación y a la fundación le siguen por importe invertido en Bolsa la Orden de San Agustín Provincia Matritense Escuela Bíblica de Madrid, con 125 millones, y las Filipenses Misioneras de España, con 109 millones.

Fuentes de la investigación consultadas por EFE explicaron que la agencia de valores entregó este listado a la CNMV poco tiempo antes de ser intervenida y a petición del propio organismo supervisor, que estaba interesado en conocer quiénes eran los clientes con mayores posiciones en Bolsa. Dentro de este gran escándalo financiero también se conoció ayer que un intruso entró en las oficinas de Gescartera Gestión una noche de la semana pasada con el objetivo de recabar datos de un ordenador de la entidad, objetivo que no pudo conseguir al desconocer la contraseña de la máquina.

Comentar

* Campos obligatorios

De momento no hay comentarios.