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La izquierda abertzale convocó ayer una jornada de huelga y movilización para el próximo jueves, 9 de marzo, en protesta por la muerte de los presos vinculados a ETA Igor Angulo y Roberto Sainz y la actuación de la Ertzaintza el impedir los actos de homenaje a ambos.

El portavoz de la ilegalizada Batasuna, que se refirió a Angulo y Sainz como «compañeros» y «luchadores vascos», dijo que la izquierda abertzale «responderá a todas las agresiones» pero que se mantendrá «firme en su estrategia de solución al conflicto en términos democráticos».

El portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, anunció esta convocatoria en una rueda de prensa en Bilbao en la que estuvo acompañado por dirigentes de otras organizaciones de la izquierda abertzale, como el sindicato LAB y Askatasuna, y familiares de Angulo y Sainz.

Otegi afirmó que «responder a esta situación» con la huelga y la movilización es un «acto de responsabilidad política y una apuesta por la paz y el proceso de solución al conflicto».

Otegi consideró que «no es casualidad que cuando se dan pasos se produzcan hechos de esta naturaleza» que forman parte de una «estrategia nítida de sabotaje de cualquier intento de solución democrática».

Acusó al Gobierno de mantener una política penitenciaria cuyo «objetivo último es la aniquilación de los compañeros encarcelados» y al Tribunal Supremo de «implantar la cadena perpetua» al establecer un nuevo criterio para la aplicación de los beneficios penitenciarios. Otegi dijo que la actuación de la Ertzaintza al «masacrar» ayer en Portugalete a los participantes en los homenajes a los presos fallecidos es de «cipayismo político» y achacó al Partido Nacionalista Vasco «tener miedo a la solución y al cambio político, como hizo antes en Argel y Lizarra».