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Más de 500 personas se sirvieron ayer de escaleras de mano para saltar las barreras de acceso a la finca de Ternelles, en Pollença, para reivindicar el uso público del Camí de Ternelles. Los excursionisas desobedecieron las órdenes de la Policía Local que velaba por el cumplimiento del acuerdo de la Comisión Insular de Ordenación del Territorio del Consell que limita el paso por la propiedad de la familia March a 20 personas al día salvo que exista una autorización especial. La Guardia Civil se presentó a mediodía y levantó acta. La Plataforma Pro Camins denunció ante la Guardia Civil el cierre del camino.

La policía permitió el paso de 20 excursionistas después de cerrar advirtió al resto de que en el caso de saltar cometían una falta administrativa grave, que está penada con multas de entre 6.001 y 100.000 euros. La advertencia no paró a los excursionistas convocados por la Plataforma Pro Camins Públics i Oberts que mayoritariamente prosiguieron su camino. La policía tomó los datos de algunos de las personas y levantará acta de lo ocurrido. Las cámaras de seguridad contribuirán además a identificar a los manifestantes. El Ajuntament remitirá las actas a la Delegación de Gobierno para que adopte las medidas oportunas.

Entre las personas que saltaron la reja había varios cargos públicos como el conseller de Mobilitat i Ordenació del Territori, Gabriel Vicens o el diputado Antoni Alorda, todos ellos del Bloc per Mallorca representado también por Biel Barceló, que defendieron el tránsito por lo que consideran como un «camino público» puesto que así figura en el catálogo de caminos públicos del municipio, aprobado definitivamente, aunque su inclusión ha sido recurrida por la propiedad de la finca. El conseller Vicens aseguró que el acceso a caminos públicos a través de escaleras es «habitual» en otras vías y reivindicó la presencia permanente de ese tipo de escaleras que faciliten el acceso a través del Camí de Ternelles.

Al conocer la presencia de Vicens el alcalde, Joan Cerdà, anunció que pedirá la intervención del president del Govern, Francesc Antich, porque «no me parece normal que yo haya tenido que acatar una orden de la Conselleria de Medi Ambient para que limite el paso y un conseller del mismo Govern se salte esa orden». «Si Antich no toma medidas el Ajuntament de Pollença se negará a acatar nuevas órdenes que vengan del Govern», añadió.

Los regidores Bartomeu Cifre (PSM) y Juan José Mir (PSOE) también quisieron apoyar la marcha si bien solo el primero saltó la barrera. «Yo no he saltado, porque aunque personalmente no estoy de acuerdo me siento corresponsable de la limitación de veinte personas porque en su día voté a favor de ella», explicó Mir.