Muchos trabajadores que se tenían que desplazar a diario hasta Sóller se empadronaban para poder tener descuento. | LL.G.

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Sóller registró durante 2018 –el primero sin el peaje del túnel desde el año 1997– un mayor número de bajas que de altas en el padrón municipal. Es la primera vez en la última década que el padrón registra más bajas que altas en un año natural, un dato que sin duda refleja el efecto del rescate de la concesión.

Sin embargo este número, según los datos facilitados por el departamento municipal de estadística, dista mucho de ser tan elevado como algunos calculaban. Así, en 2018 hubo un total de 741 altas mientras que las bajas fueron 880, lo que supuso una pérdida de 139 habitantes. Esta cifra solamente refleja los empadronamientos voluntarios pero no incluye ni nacimientos ni defunciones.

La oscilación anual del padrón en los últimos 10 años se sitúa entre los 317 de 2008 y los 27 de 2011, siempre en positivo a excepción del pasado año. Según el Ajuntament, «el cambio de tendencia refleja el número de personas que estaban empadronadas para tener descuento de residente pero que en realidad no vivían en el municipio».

Desde el consistorio se mantiene que el rescate del túnel de Sóller no ha supuesto para el municipio más que «retorno a la normalidad» y el Consell asegura que por la galería solamente circulan unos 1.800 vehículos más al día que cuando había que pagar «el peaje más caro de España».

La afluencia de vehículos se ha hecho notar sobre todo durante los fines de semana.