Jornada divulgativa sobre el asma infantil en Ses Voltes. | Ultima Hora

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La incidencia del asma en España es mucho mayor en niños que en adultos, ya que afecta a un 5 por ciento en mayores y hasta un 12 por ciento en la población infantil, convirtiéndose en la primera causa de absentismo escolar, por delante de cualquier otra enfermedad crónica.

Así se desprende de los datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) con motivo del Día Mundial del Asma que se celebra este martes, 5 de mayo, que recuerda que algunos factores de riesgo facilitan la persistencia de la enfermedad en la adolescencia y en el periodo adulto, como tener antecedentes familiares de asma, ser alérgico y presentar la enfermedad asmática antes de los 2 años.

«Es una enfermedad prioritaria para la neumología ya que requiere especial implicación por parte de los profesionales sanitarios», ha defendido Eva Martínez, coordinadora del Area de Asma de SEPAR.

Además, en los últimos diez años ha aumentado la prevalencia en Europa occidental, así como el gasto sanitario derivado de esta enfermedad.

Sólo al gasto directo del asma como enfermedad laboral se le atribuyen unos 170 millones de euros al año, de los que algo más de 18 millones corresponderían al tratamiento sanitario de los casos que requieren atención especializada.

Mucho infradiagnóstico

Además, la existencia del infradiagnóstico y el mal control de la enfermedad suponen un gasto mayor. De hecho, SEPAR recuerda que todavía hay pacientes con asma que no están identificados y otros diagnosticados de asma que no padecen esta enfermedad. La causa de ambos factores está el que haya síntomas que pueden llegar a confundirse con otras enfermedades.

«Y para esto no ocurra es necesario hacer espirometrías de forma sistemática en Atención Primaria y remitir a los pacientes sospechosos que no hayan podido diagnosticarse solo con la espirometría a los especialistas», ha explicado esta experta.

Asimismo, entre los pacientes sí diagnosticados hay muchos que no están bien controlados, del 30 al 50 por ciento, según ha añadido la presidenta de SEPAR, Pilar de Lucas, que pide «tomarse en serio esta enfermedad y sensibilizar sobre la correcta adherencia al tratamiento y su control».

Mal controlado, más caro

Sobre todo, apunta Martínez, porque «un asma mal controlado resulta caro» y los cálculos de esta sociedad científica apunta a que se podría ahorrar hasta un 2 por ciento de la inversión sanitaria total.

Actualmente, cerca de un 2 por ciento de los ingresos en hospitales españoles es producido por crisis asmáticas y un 80 por ciento de éstos son evitables con un tratamiento adecuado.

«Es necesario concienciar a los pacientes de que el asma es una enfermedad crónica que requiere un tratamiento continuado, ya que, en la mayoría de los casos, el asma se puede controlar totalmente y debe permitir que el paciente lleve una vida normal», ha defendido.

Del mismo modo, SEPAR recuerda que con la llegada de la primavera se incrementa el número de casos de asma alérgica, debido a alérgenos ambientales como el polen. Entre los factores externos que pueden desencadenar los síntomas del asma se encuentran alérgenos como el polvo, los hongos, el pelo de los animales y los pólenes.

Otros inductores de la enfermedad son irritantes como el humo del tabaco, los altos índices de contaminación atmosférica, los barnices, aerosoles y productos de limpieza. Por último, los cambios climáticos, las tormentas eléctricas, las emociones y el estrés también pueden inducir al asma.