La Benemérita procedió a la detención del empleado de seguridad.

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La Guardia Civil del cuartel de Palmanova ha detenido a un vigilante jurado que rompió la mandíbula a un turista de 150 kilos de peso que se hallaba enfurecido por problemas de celos y comenzó a romper mobiliario y golpear coches. El incidente tuvo lugar hace algunos días en la calle Ramón de Moncada de Santa Ponça, cuando un turista inglés llamado Dan acudió a un bar de la zona y entabló amistad con dos compatriotas. El trío consumió algunas bebidas y luego apareció en escena un sudamericano de color que se 'disputó' con el inglés la compañía de las dos chicas. Durante algunos minutos la tensión entre los dos varones fue patente y al final Dan salió a la calle enfurecido, y la tomó con el mobiliario urbano y los coches aparcados, a los que golpeó violentamente.

Se trata de un turista de elevada altura y unos 150 kilos de peso y antes de que las fuerzas de seguridad pudieran actuar intervino un vigilante jurado, que trató por todos los medios de calmar al veraneante. El diálogo fue imposible y el empleado tuvo que enfrentarse físicamente a él para evitar ser apaleado. El choque fue muy violento, ya que el otro contendiente también es de gran corpulencia, y durante la pelea el turista encajó un puñetazo que le fracturó la mandíbula.

Testigos presenciales de la riña se pusieron en contacto con la Guardia Civil, que envió a la calle Ramón de Moncada a una patrulla. Los funcionarios se encontraron al británico conmocionado, con lesiones de carácter grave, y procedieron a la detención cautelar del vigilante, que explicó que sólo se había defendido del ataque furibundo de aquella 'mole'. La víctima fue trasladada hasta un centro hospitalario, donde le practicaron las primeras curas y confirmaron el alcance de sus lesiones.

Por otra parte, la Policía Judicial de la Guardia Civil encontró en una terraza de un piso de la calle Cala Pí, en Peguera, el cadáver de un ciudadano alemán sobre una tumbona, con una copa de champán y cubierto por una sábana. Los vecinos alertaron del hedor que provenía de su casa y cuando los bomberos entraron se encontraron con el cuerpo sin vida del octogenario, que murió por causas naturales.