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La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Manacor ha acordado este lunes decretar prisión provisional comunicada y sin fianza para dos de los detenidos por el fallecimiento de un bebé en Porto Cristo. La jueza les imputa inicialmente un presunto delito de asesinato. La tercera persona arrestada ha quedado en libertad provisional con medidas cautelares, retirada de pasaporte y con comparecencias periódicas.

Las dos personas que van a prisión son la madre del recién nacido y el cuñado de ésta. Los investigadores de la Policía Nacional trabajan sobre la hipótesis de que la bebé abandonada en un contenedor de Manacor nació en el coche y que estaba viva en el momento de ser depositada en la basura. Por este motivo, los tres arrestados están acusados de un presunto delito de asesinato. Los tres arrestados han pasado este lunes, a las 11:40 horas, a disposición judicial en Manacor.

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Según los investigadores, los hechos sucedieron el pasado jueves cuando a las 17:50 horas, se alertaba que alguien había arrojado un bebé a un contenedor de basura. Al lugar acudieron varias patrullas de la Policía Nacional y Policía Local que pudieron comprobar la veracidad de la información. Una patrulla de la Policía Local trasladó al bebé a un centro hospitalario, ubicado a escasos 500 metros del lugar del hallazgo, mientras que los investigadores iniciaron las primeras indagaciones.

Las pesquisas policiales fueron dando resultados y se averiguó que al lugar había acudido un turismo ocupado por al menos dos personas. Uno de ellos había arrojado a la bebé al contenedor. Las primeras gestiones apuntaban que al hombre se le había caído la placenta al suelo y cuando se acercaba a los depósitos lo arrojó en un segundo intento. Los agentes responsables del caso lograron identificar a tres personas dentro del vehículo. La madre y los tíos de la recién nacida. La madre se sintió indispuesta y dos familiares fueron a recogerla a su casa. Los tres se subieron al coche donde la mujer dio a luz. Después, pararon junto a los contenedores y arrojaron a la bebé dentro, a pesar de que el centro médico estaba a 500 metros de distancia.

El viernes por la noche se detuvo a la madre. La misma presentaba una hemorragia interna y tuvo que ser trasladada al hospital donde quedó ingresada. Al día siguiente, se detuvo a la otra mujer y al hombre. El coche se localizó en un garaje. El padre biológico de la criatura en el momento de producirse los hechos se encontraba fuera de la Isla. Por consiguiente no tiene implicación en el caso.