Miquel Coca, abogado del Mallorca. | Redacción Digital

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Los representantes del G-30 y el Real Mallorca se verán hoy las caras en la sede del Tribunal Español de Arbitraje Deportivo (TEAD) en un acto de conciliación en el que se tratará de que ambas partes alcancen un acuerdo y no prosperen las demandas interpuestas por ese grupo de clubes.

Concretamente en el acto que se celebrará hoy en Madrid se tratará de llegar a un acuerdo para evitar que prospere la primera de las dos demandas por la cual el grupo de equipos de Primera y Segunda solicitan 10 millones al Mallorca como penlalización por negociar de forma individual la cesión de sus derechos televisivos. En la segunda de las demandas, que se registrará en breve, se solicitan 11 millones más por daños y perjuicios.

La «batalla» jurídica enter los clubes que forman el G-30 y el Mallorca se inició poco después de que la SAD Balear anunciara la rescisión de su contrato con Mediapro y el nuevo acuerdo alcanzado con Prisa, que mejoraba de forma sustancial sus ingresos por la cesión de sus derechos televisivos.

El club asegura que una sentencia de la Comisión Nacional de la Competencia ampara y legitima su cambio de operador, aunque lo que se debe resolver en este primer contencioso abierto en el TEAD es si el Mallorca puede haber incumplido algún acuerdo con el G-30, en este caso concreto, no haber negociado y firmado de forma conjunta. Desde el club también se defiende la tesis de que ellos no formaban parte de este grupo, pero paralelamente a ello, el presidente Jaume Cladera o un representante del club acudían a las reuniones de este conjunto de equipos, encuentros que además quedaban registradas en vídeo. Previsiblemente no se llegará hoy a un acuerdo, por lo que la demanda seguirá su curso.