Intervención del equipo del Vall d'Hebron | VALL D'HEBRON

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Profesionales del Hospital Universitari Vall d'Hebron de Barcelona han operado un tumor parafaríngeo, en el paladar blando, con una técnica «pionera» que evita abrir el cuello y preserva los sentidos, informan la Conselleria de Salud de la Generalitat y el hospital en un comunicado tras presentar este viernes los detalles de la intervención.

El proceso habitual para extraer un tumor en esta zona es hacer una incisión en el cuello y extirpar el tejido a través de una cirugía abierta que, más allá del impacto estético, puede condicionar el habla, la deglución y la respiración.

El nuevo equipo de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello del centro del centro, dirigido por David Virós, ha operado este tumor a través de una apertura natural, la boca y lo han podido hacer con una planificación con tecnología 3D y el robot Da Vinci.

El conseller de Salud, Manel Balcells, ha subrayado que esta técnica es «excepcional por el éxito que comporta» y ha destacado que la combinación de varias nuevas tecnologías como la robótica de inteligencia artificial, los datos y la tecnología 3D ayuda a tratar patologías de forma más eficiente y con menos complicaciones.

El titular de Salud también ha explicado que la tecnología 3D se está integrando en la actividad asistencial de varios hospitales, que comienza a dar resultados desde el punto de vista clínico, y ha añadido que en un futuro será «rutinaria».

Balcells ha avanzado que la Comisión Europea (CE) ha otorgado un proyecto de 12 millones de euros a Catalunya a través del Hospital Universitari Vall d'Hebron sobre el abordaje personalizado de las patologías congénitas con la aplicación de la tecnología 3D.

Intervención

Sobre la intervención, el doctor Virós ha explicado que se trata de una «cirugía delicada», en la que deben trabajar con la máxima precisión porque en pocos centímetros hay estructuras sensibles tanto a nivel funcional como estético.

El trabajo conjunto entre los ingenieros y expertos en imagen permitió recrear el tumor en 3D, lo que permite al equipo médico navegar por su interior y conocer en detalle la relación entre todas las estructuras; y lo imprimieron con piezas de resina para tener un conocimiento más preciso.

Cirugía más segura y ágil

Además, el uso del robot Da Vinci se consigue no tener que operar directamente sobre el paciente, sino manipular virtualmente el instrumental quirúrgico, y la visión desde la consola, situada fuera del campo estéril, «permite ver el interior del paciente en tres dimensiones y con un aumento de la realidad de hasta 10 veces».

Virós ha dicho que con la planificación «hay un recursos muy valioso para hacer este tipo de cirugías más seguras», ya que se evitan las complicaciones, y también permite que el momento del quirófano la cirugía sea más ágil.