El escritor Albert Herranz posa con su nueva novela, 'La bicicleta republicana'. | P. Pellicer

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El escritor Albert Herranz ha encontrado su casa literaria en la isla de Malaco, una ínsula imaginada que, según el autor, tiene mucho en común con Mallorca, aunque con una diferencia fundamental: es un estado independiente. Así, después de que en 1999 creara este territorio con Incident a Malaco (Lleonard Muntaner) y lo continuara en El guerrer malaquès (Edicions Can Sifre, 2007), el también colaborador de este periódico regresa a Malaco con La bicicleta republicana (Edicions Documenta Balear). Lo presentará este miércoles, a las 19.30 horas, en la Llibreria Quart Creixent de Palma. Le acompañará el historiador Manel Santana.

Los tres títulos, reconoce el autor, se enmarcan en la novela negra, en la intriga y en la acción. «La primera trata sobre la especulación urbanística; la segunda, sobre el desarrollo de las autopistas y cómo esto se carga la naturaleza y el patrimonio cultural. Esta tercera se centra en cómo el mundo se ha hecho más pequeño y todo está interrelacionado y también ahonda en la memoria histórica», compara. Por otra parte, Herranz recuerda que la primera estaba prologada por Antoni Serra, fallecido el pasado 11 de marzo a los 87 años, por lo que el autor ha querido dedicarse este nuevo título a su memoria.

La trama de La bicicleta republicana, detalla Herranz, se desarrolla en un «pueblo del Pla de Malaco», durante las fiestas patronales de la localidad. «Justo cuando empiezan hay un asesinato de un extranjero, de esos ricos que vienen a retirarse a Mallorca; a un hombre mayor le roban la bicicleta y un cerdo desaparece. Son tres hechos que, aunque parezca increíble, se interrelacionan entre sí. Un policía municipal y su amigo menescal intentarán averiguar qué ha pasado».

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Para Herranz, «la novela negra viene a ser una mezcla de crítica social y costumbrismo, porque realmente tiene mucha crítica social, al menos la buena, pero también un punto de costumbrismo; ya que describe la sociedad cómo la ve el autor, pero también tal y como es».

Y, aunque en su caso sea en un lugar imaginario, asegura que «cualquier persona, medianamente informada, que lea mis novelas verá que hay paralelismos muy claros con la realidad». De esta manera, el hecho de ambientar sus obras en este territorio ficticio le da «más libertad para jugar con los personajes, los paisajes y los hechos, sin necesidad de responder a unas reglas».

Este Sant Jordi, Herranz tiene otros dos títulos recientes: La caballera de Posidó (Nova Editorial Moll) y La Segona República a Mallorca, que Moll ha reeditado. Firmará ejemplares este domingo en el estand de este sello en Cort (12.00 horas) y en la Plaza Mayor en la parada de Quart Creixent (13.00 horas).