“Hemos vencido la falsa sensación de que lo de fuera es mejor”

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Tiago Ameller, de la empresa Menorca Zeros i Uns SL , lleva treinta años en el sector TIC.

Tiago Ameller, de la empresa Menorca Zeros i Uns SL , lleva treinta años en el sector TIC.

07-03-2018

La Asociación Empresarial para el Fomento y Desarrollo del Comercio Electrónico (Acceso) acaba de renovar cargos. Se trata de una entidad asociada a PIME Menorca que agrupa a todas las empresas relacionadas con las nuevas tecnologías en la isla con el objetivo de fomentar y apoyar la creación de nuevas actividades empresariales relacionadas con las TIC. Su nuevo presidente es Tiago Ameller, socio de Menorca Zeros i Uns SL, empresa dedicada a la programación de software de gestión, tanto escritorio como web, con una experiencia de 30 años en el sector.

¿Con qué deberes entra en la presidencia de Acceso?
Deberes espero que pocos, ya que no ando sobrado de tiempo. Tengo la suerte de haber encontrado un proyecto en marcha, que no sería posible sin la gran labor que ejerce nuestro secretario, Javier Benito.

Entonces, ¿cuáles son los retos a los que se tendrá que enfrentar?
Nuestro principal reto ahora mismo es hacer piña entre los socios. Hemos alcanzado un número histórico de asociados (27) y ahora toca hacer que las empresas se conozcan y busquen la colaboración. Otro reto es conseguir que la administración local saque a concurso más proyectos. Esta es una situación que no se da en el resto de Balears.

¿Cómo está el sector TIC de la isla?
Hasta donde puedo saber, comparando con otras zonas de población y tejido empresarial similar, estamos bastante bien en cuanto a cantidad de empresas y calidad del trabajo que se hace. Hemos conseguido vencer, en la mayoría de los casos, la falsa sensación de que “lo que viene de fuera es mejor”. Ahora debería venir la apuesta por exportar nuestro trabajo fuera de la Isla. Salvo excepciones, pensamos demasiado en local.

¿Qué ha representado la puesta en marcha del Centre Bit de Alaior para su desarrollo?
El Centre Bit apenas lleva un año funcionando y su incidencia todavía no es determinante. Pero como asociación, y yo personalmente, vimos desde el primer día que tiene un gran potencial. De hecho muchas de las altas de socios recientes se han producido por parte de empresas que están en el propio Centre Bit. Mi lucha ha sido siempre hacer visible nuestro trabajo y, en este sentido, su existencia contribuye a ello. Cuando digo visible me refiero a que la gente está acostumbrada a pulsar un botón y que se haga la magia, sin pensar en quién ha creado el código que hay detrás.

¿Ha cumplido sus expectativas?
De momento sí. Pero aún podemos esperar más del Centre Bit, a medida que atraiga más empresas e ideas innovadoras. Y no solamente de software, sino también de innovación en general.

¿Se puede hablar ya de un sector económico de la isla como tal?
Yo creo que sí. No tengo números en cuanto a la participación en el PIB insular ni de personas trabajando en el sector. Pero lo que está claro es la importancia estratégica que tenemos, prácticamente cualquier actividad empresarial depende de nuestro trabajo.

¿Y están incidiendo en el tejido empresarial de la isla?
Creo que ya somos determinantes. Las empresas que utilizan nuestros servicios no pueden estar sin ellos. La diferencia se ve cuando una franquicia tiene que prescindir del servicio local porque le obligan a utilizar el software y soporte que proporciona la marca. La calidad de la asistencia nunca es la misma. Esto lo vemos continuamente.

¿Tienen problemas para encontrar personas cualificadas en la isla?
Desde que el instituto de formación profesional Ramis imparte ciclos superiores de informática, la cantidad y calidad de los candidatos ha aumentado considerablemente. La formación profesional crea técnicos “listos para usar”, mientras que la formación universitaria crea perfiles más complicados de encajar en la mayoría de puestos que se ofertan en la isla. En cualquier caso, mi consejo es que cualquiera que haya terminado estudios de informática no se quede en Menorca y esté al menos unos años trabajando en grandes ciudades repletas de oportunidades y mejores sueldos, como Barcelona, Madrid, Londres o Hamburgo. Luego, si quieren, ya regresarán y nos podremos beneficiar del conocimiento adquirido.