Bauzá, durante su primera intervención. Al fondo, a la derecha, Cabrer aplaudiendo. | Teresa Ayuga

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El president José Ramón Bauzá presentó ayer su gestión como la que había apartado a Balears «del borde del precipicio» en la que había quedado situada «por la voluntad intervencionista de la izquierda».

Bauzá planteó su intervención para explicar que Balears había cumplido con los objetivos de déficit y que incluso había dejado sin gastar 44 millones menos de lo permitido (que ahora se irá a los bancos) como una suerte de debate de política general dedicado, en su mayor parte, a criticar la gestión de los anteriores gobiernos y a quejarse de la «herencia».

Su primera intervención fue breve, poco más de 20 minutos, pero plagada de interrupciones, comentarios en voz alta y hasta aplausos irónicos de la oposición cada vez que se refería al pasado. Fue un pleno marcado por los altercados y el cruce de acusaciones. Francina Armengol (PSIB) y Mabel Cabrer (PP) protagonizaron unos de los momentos más álgidos del debate cuando la socialista, cansada de las alusiones a «la herencia», le recordó los casos de Matas. «Mejor que calle, señora Cabrer», le dijo tras recordarle que era consellera. «Nunca me vuelva a decir que tengo que callar», le respondió la 'popular' que le reprochó que «venga de Heidi y Caperucita Roja cuando fueron socias de gobierno de Munar».

Números frente a personas

Bauzá no dijo nada diferente a la de otras intervenciones. Recordó que ahora cobraban los proveedores «que antes venían con lágrimas en los ojos» y afirmó que sus medidas habían evitado el colapso y «eliminado la morralla de la deuda que nos llevaba al precipicio». Armengol y Barceló (PSIB) contrapusieron «los números» de Bauzá «con las personas».

El pleno vivió momentos de tensión y Margalida Durán, la presidenta del Parlament, no fue ajena a ellos. Llamó al orden a diputados y negó intervenciones «por alusiones». La oposición pidió al president que clarificara «qué nuevos sacrificios nos esperan» y afirmó que desde que gobiernan él y Rajoy se han ido perdiendo derechos. Durante una de sus intervenciones, Bauzá repitió su polémica frase sobre la educación. Y añadió que él apuesta por una educación pública y de calidad «pero trilingüe» y «no en catalán».