La delegación mallorquina junto con la embajadora de España en el Vaticano, Isabel Celaá. | CONSELL DE MALLORCA

TW
3

«El mito tomasià es importante porque es un ingrediente esencial de nuestro patrimonio colectivo y responde a una configuración única de la sociedad y la personalidad mallorquina», defiende Gabriel Carrió, el historiador del Arte e investigador de Santa Catalina Tomàs que forma parte de la delegación mallorquina que estos días reivindica en Roma y el Vaticano la figura de la religiosa, que murió hace ahora 450 años.

«Constituye una aportación original a la historia del cristianismo y a la cultura, por eso se justifica su restauración global», señaló el martes el historiador sobre la única monja mallorquina santificada, que fue beatificada en 1792 por Pío VI y canonizada por Pío XI en 1930. Carrió impartió la conferencia en el Instituto Cervantes, en un acto al que también acudió el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, y el presidente del Consell, Llorenç Galmés.

«La restauración global tendría que servir, por ejemplo, para explorar los elementos perdidos que se pueden recuperar o documentar los irrecuperables, para limpiar el proceso histórico de lecturas que no concuerdan con el espíritu original y, en el fondo, fortalecer la memoria hacia la santa», comentó Galmés, que también estuvo acompañado de los alcaldes de Palma, Valldemosa y Santa Margalida, Jaime Martínez, Nadal Torres, Joan Monjo, respectivamente. Son tres de las poblaciones mallorquinas donde mayor arraigo popular hay hacia la religiosa.

De hecho, el Consell impulsó el pasado otoño las Festes de la Beata a Palma, junto al Bisbat y Canònica de Santa Magdalena. Se trata de la segunda fiesta civil más antigua de Mallorca, después del Estandard: el Carro Triomfal de Santa Catalina Tomàs tiene su origen en las fiestas organizadas en 1792 para la beatificación de la religiosa de Santa Magdalena, cuya causa de canonización fue impulsada por el Gran i General Consell, organizador del desfile honorífico original. «Las manifestaciones hacia Santa Catalina Tomàs son parte del patrimonio inmaterial de Mallorca y, por eso, es necesario reivindicar esta efeméride», defendió Galmés, que reivindicó el papel histórico que ha tenido la institución insular en el proceso de beatificación, incluso para establecer el calendario de citas que todavía hoy recuerdan a la monja.

Recibimiento

Antes de la conferencia, la comitiva mallorquina fue recibida por la embajadora de España en el Vaticano, Isabel Celaá, a la que se explicó el programa de actos organizados con motivo de esta visita. Llorenç Galmés estuvo acompañado de la vicepresidenta y consellera insular de Cultura i Patrimoni, Antònia Roca, del conseller insular de Presidència, Antoni Fuster, y del director insular de Cultura, Guillem Ginard. El papa Francisco recibirá este miércoles a todos los representantes de Mallorca.