«Han invertido la carga de prueba, ¿somos culpables a menos que demostremos lo contrario?», afirma en su texto el exvicepresidente catalán. | Efe

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El exvicepresidente catalán Oriol Junqueras considera que su encarcelamiento y el del resto de líderes independentistas responde a «una voluntad de castigo y de venganza por parte de un Estado cada día más autoritario que degrada la democracia y pone en cuestión los derechos y libertades».

Así lo afirma el líder de ERC, en prisión preventiva desde hace casi seis meses, en un artículo de opinión que publica hoy en el diario El Punt Avui, en el que se muestra muy crítico con la actuación del Gobierno y del Tribunal Supremo, que le ha proceso por los delitos de rebelión, sedición y malversación en relación al proceso independentista de Cataluña.

Junqueras explica que el Gobierno «ha reconocido repetidamente» que no hay malversación porque no se gastó ni un euro público en el referéndum del 1 de octubre y que la justicia europea ha constatado que tampoco hubo rebelión porque nunca existió violencia ni de los ciudadanos ni del ejecutivo catalán.

«La única violencia es la que el mundo pudo ver: la policial contra miles y miles de ciudadanos pacíficos», señala el dirigente independentista, que se pregunta por qué se mantiene una medida «tan drástica» como la prisión preventiva para él y los demás encarcelados si los delitos que les atribuyen «no se sostienen».

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«Han invertido la carga de prueba, ¿somos culpables a menos que demostremos lo contrario?», afirma Junqueras, que insiste en que lo que se realizó en Cataluña el 1-O fue un referéndum de autodeterminación en el que participaron más de dos millones de catalanes, pero que votar no es un delito.

El exvicepresidente, que permanece en la prisión madrileña de Estremera desde el pasado 2 de noviembre, añade que desde que se inició el procedimiento judicial contra los líderes soberanistas constató «cómo se forzaba el Código Penal», ya que éste, afirma, «no prevé en ningún caso la celebración de un referéndum entre los tipos penales tipificados».

Lo más preocupante de esta situación, apunta Junqueras, es «la evidencia de una regresión democrática que se acentúa, de un recorte progresivo de derechos y libertades y de una injusticia manifiesta» que hoy «pagan» los líderes independentistas, pero que, advierte, «pueden acabar pagando el conjunto de los ciudadanos».

Subraya que los problemas políticos exigen diálogo y consenso, voluntad de conciliación, respeto para todos y, sobre todo, soluciones democráticas que implican escuchar y respetar la opinión de los ciudadanos. Por ello, el presidente de ERC anima a la ciudadanía a «persistir», porque él y el resto de compañeros encarcelados, asegura, así lo harán.