Hospitalizada una mujer que recibió cuatro puñaladas de su compañero en Manacor

La Policía Local detuvo al agresor minutos después, ensangrentado y con la navaja en su poder

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Una mujer de nacionalidad española, de 49 años, permanece ingresada en el Hospital de Manacor con pronóstico reservado después de recibir cuatro puñaladas en el rostro, tórax, abdomen y antebrazo supuestamente asestadas por su compañero sentimental. La víctima y el presunto agresor viajaban en la noche del jueves en un taxi y a la altura del supermercado Caprabo de Manacor el chófer les hizo apearse, ya que estaban discutiendo acaloradamente y la tensión iba en aumento. Una vez en la calle, según testigos presenciales, el hombre agredió a la fémina y, de repente, esgrimió una navaja automática de considerables dimensiones. La mujer se intentó defender, pero finalmente recibió cuatro puñaladas y quedó tendida en el suelo, en medio de un gran charco de sangre.

Las personas que habían presenciado la agresión se pusieron en contacto con la Policía Local de Manacor, que en pocos minutos envió al lugar a varias patrullas y consiguió detener al principal sospechoso, que tenía sus manos y ropas ensangrentadas. En su poder se halló también el arma blanca empleada en la agresión, que fue precintada. El personal médico de una ambulancia atendió in situ a la mujer lesionada, que se hallaba consciente aunque muy asustada. La dotación sanitaria, tras estabilizar sus constantes vitales, la evacuó hasta el Hospital de Manacor, donde fue intervenida de sus heridas incisas.

Ayer por la mañana los agentes encargados del caso se desplazaron hasta el centro hospitalario para interesarse por el estado de paciente e intentar, si su estado lo permitía, tomarle declaración. Los médicos comentaron que las puñaladas no le habían alcanzado zonas vitales y que si no había sobresaltos en su estado podría abandonar el hospital en las próximas horas. F.A.M., de 50 años de edad y natural de Granada, permanecía ayer detenido en las dependencias policiales, a la esperar de ser interrogado sobre lo ocurrido. La hipótesis policiales es que la pareja estaba separada o en trámites de separación y que la discusión sobre sus desavenencias conyugales fue en aumento hasta que el individuo perdió los nervios y blandió la navaja. El sospechoso reside en Cala Rajada y no ha trascendido si cuenta con antecedentes por otros delitos.

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